Operación bikini

¿Operación bikini?

 

Una vez terminadas las vacaciones y las celebraciones y con el verano a la vuelta de la esquina, comienza la famosa operación bikini con el fin de perder los kilos que se han acumulado durante el invierno.

 

Esta difícil tarea suele llevarse a cabo a través de “dietas milagro”. Dietas desequilibradas y muy restrictivas que ayudan a conseguir el resultado esperado en poco tiempo pero que suponen una importante agresión para nuestro cuerpo. Además suelen producir perdidas de proteínas musculares en lugar de grasa lo que provoca un aspecto flácido y envejecido.

 

La realidad es que ninguna de estas dietas tiene una base científica demostrada pero si muchos efectos adversos sobre la salud como trastornos metabólicos y alteraciones vasculares. Además cuando se abandona la dieta aparece el famoso “efecto rebote” recuperándose los kilos perdidos.

 

El efecto rebote se debe a la falta de buenos hábitos, ya que una vez bajados los quilos deseados volvemos a nuestra rutina anterior la cual no es nutricionalmente adecuada y nos hace coger quilos cada invierno.

 

Lo que debemos hacer es cambiar nuestros hábitos alimentarios, adquirir unas nuevas costumbres a la hora de alimentarnos llevando una dieta sana, completa y equilibrada. De esta forma el peso se perderá de forma progresiva, pero los hábitos se quedaran.

 

Cambiar de hábitos de no es fácil ya que cuando estamos acostumbrados a hacer ciertas cosas durante mucho tiempo cuesta dejarlas, por eso es importante acudir a un profesional que nos ayude a adaptar nuestra dieta a nuestro estilo de vida.

 

¿Como funcional la consulta nutricional?

 

El primer paso es conocer la situación de la persona, pero eso en la primera consulta se realiza una entrevista personal para conocer los hábitos, costumbres, gustos, horarios y todo la información necesaria para que el plan nutricional se ajuste lo máximo posible a cada persona.

 

En esta primera sesión también se valora el estado nutricional a partir del cual se establecen los objetivos a corto y largo plazo.

 

A partir de toda la información recogida en la primera consulta se elabora un plan nutricional personalizado.

 

En las sucesivas sesiones además del control de los resultados y las modificaciones pertinentes del plan para la consecución de los objetivos, se realiza una educación nutricional con el objetivo de que la persona aprenda a comer y a confeccionar sus propios menús. De esta forma cuando el objetivo se haya alcanzado y la persona no cuente con la supervisión del nutricionista podrá mantener los hábitos adquiridos durante el proceso.